DIVULGACIÓN NÁUTICA

SEGURIDAD MARITIMA: TRATAMIENTO A UN SUPERVIVIENTE

El tratamiento de la hipotermia depende, por supuesto, tanto del estado del superviviente como de los medios de que se disponga a bordo. En general, los supervivientes que todavía razonan y son capaces de relatar su experiencia, aunque tiriten mucho, necesitan solamente que se les despoje de toda la ropa mojada para sustituirla por prendas secas o por mantas. Si es posible, se les sacará del agua en la posición horizontal y se les trasladará de esta forma, o bien, se les volverá a colocar lo antes posible en la postura horizontal, o mejor todavía, en la postura óptima para las personas inconscientes (de lado y con la cabeza ladeada). Se le darán bebidas calientes y dulces pero solamente si la víctima está plenamente consciente y tiene reflejos de náuseas y tos. También se recomienda el descanso en un ambiente templado que no pase de 20º C (temperatura normal de la habitación)Debe evitarse a toda costa la administración de alcohol o tabaco así como los masajes o las friegas en la piel fría. Sin embargo, debe tenerse presente siempre que incluso los supervivientes conscientes pueden perder el conocimiento poco después del salvamento. Por consiguiente, se les dejará descansar en la postura horizontal con las piernas ligeramente levantadas (la "postura del shock"), y se le mantendrá en observación durante dos horas como mínimo.

En casos más graves, cuando la víctima no tiembla y está semiconsciente, inconsciente o aparentemente muerta, habrá que prestar inmediatamente primeros auxilios para conservarle la vida hasta que se pueda consultar a un médico sobre el tratamiento más aconsejable. Este asesoramiento médico debe tratar de obtenerse lo antes posible y los primeros auxilios no deben demorarse mientras se trata de obtener asesoramiento. A continuación se indican los primeros auxilios recomendados para este tipo de superviviente de una inmersión:

1. Al efectuar el salvamento, comprobar siempre la respiración, el pulso carotídeo durante un minuto, aplicando los dedos índice y medio sobre la arteria carótida, y la reacción pupilar del superviviente.

2. Si la víctima no respira, asegurarse de que las vías respiratorias están despejadas (sacar la dentadura postiza, si la hay) e iniciar inmeditamente la respiración artificial y masaje cardíaco.

3. Si no es posible consultar a un médico, los intentos de reanimación se proseguirán hasta que la víctima vuelva a respirar, o por lo menos durante dos horas y como mínimo hasta que la persona esté tibia y siga sin dar signos de vida.

4. Si el superviviente respira pero está inconsciente, tenderle en la postura óptima; esto es necesario para impedir la obstrucción de las vías respiratorias de la víctima por vómito o caída de la lengua hacia atrás.

5. Evitar toda manipulación de la víctima que no sea necesaria para comprobar si sufre alguna lesión grave; no quitarle siquiera las ropas mojadas, no dar masaje.

6. Evitar que siga perdiendo calor corporal por evaporación y por exposición del viento. Envolver al paciente en una manta térmica o normal y trasladarlo inmeditamente a una zona resguardada y protegida del viento o bajo cubierta a un compartimiento con temperatura entre 15 y 20º C, manteniéndole en postura horizontal pero con la cabeza ligeramente hacia abajo.

7. Todo asesoramiento sobre la forma de hacer entrar en calor a la víctima, y toda decisión sobre tratamiento ulterior, habrá de darlos un médico, proseguir los auxilios indispensables para mantener la vida (1-6 supra). Tratar siempre de vigilar el pulso y la respiración durante el transporte y la atención. (del TRATADO DE MANIOBRA Y TECNOLOGIA NAVAL, del Capt. J.B.Costa).

Publicado el día 09 de mayo de 2008


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